Miss mi universo
Hoy, por ser domingo, le voy a dedicar la entrada a alguien que lleva mereciéndolo desde hace casi trece años y es que hace ese tiempo tuve la suerte de dar con la que sería "Miss mi universo"... Hay que reconocer que cada uno tenemos nuestro universo y lo llenamos con las cosas y las personas que nos rodean. Yo tuve muy buen ojo incluyendo en mi universo a una chica andaluza que me quitaba el hipo y que aún me sigue volviendo loco y ella tuvo que conformarse con un madrileño del montón, eso sí, de buena mano en la cocina, de condición atlética (me refiero al equipo de fútbol) y tradición familiar izquierdista..., en fin, a mi me parece que salí ganando yo y ella sigue dándole vueltas al asunto..., no te preocupes mi amor, que no hay más cera que la que arde.Por ti sigo perdiendo el sentío, que lo sepas.
Pequi.

¡Vaya!, lunes otra vez, van pasando, pasando y pasando y yo viéndolos pasar y es que pasan las semanas que es una barabaridad, no se da uno ni cuenta y ya es verano y cuando vuelve a mirar, se esta atiborrando otra vez a polvorones y dándole a la zambomba y en realidad, lo piensa uno fríamente y menos mal que esto es así, que los días pasan y los niños crecen y las hipotecas se acaban de pagar y llega la jubilación, y jubilea uno..., ¡joder! que se me va la olla otra vez, y es que a veces es mejor tener algo que hacer, incluso siendo lunes, para no darle muchas vueltas a las cosas, porque como decían las abuelas, "hay más días que longanizas" así que dejemos pasar los días y aprovechemos las longanizas, que son pocas y ricas.
Felicidades chavales, hoy es San Antonio, nuestro patrón, bueno, nuestro y de todos los animales en general, los de la granja, los del zoo, los de pueblo, los de ciudad..., así que id preparando vuestras mejores galas, a mi imagen y semejanza, para ir a la iglesia el domingo próximo a que nos bendiga el pastor. Bueno, fuera de coña, felicidades a los que tengáis animalillos en casa y dadles lo que pidan hoy que es su día, y si no os piden nada personal les dais un beso de mi parte, eso sí, cuidado con los perrillos que les encanta dar lengüetazos y nada más desagradable que la lengua de un perro en la boca, con sabor a dog-chaw, recién terminado el café.










